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Mostrando entradas de abril, 2016

Olvido del pasado

Olvido del pasado 11. En vano se objeta el. olvido como un obstáculo para que se pueda aprovechar de la experiencia de las existencias anteriores. Si Dios ha juzgado conveniente echar un velo sobre el pasado, es porque debe ser útil. En efecto, este recuerdo tiene inconvenientes muy graves; podría en ciertos casos humillarnos excesivamente, o bien exaltar también nuestro orgullo, y por lo mismo, poner trabas a nuestro libre albedrío; en todos los casos, hubiera ocasionado una perturbación inevitable en las relaciones sociales. El espíritu renace a mentido en el mismo centro en donde vivió, y se encuentra en relaciones con las mismas personas, a fin de reparar el mal que les ha hecho. Si reconociese en ellas a las que ha odiado, su encono despertaría quizá, y en todos casos, se vería humillado ante los que hubiera ofendido. Dios nos ha dado para mejorarnos precisamente lo que nos es necesario y puede bastarnos: la voz de...

LAS AFLICCIONES

LAS AFLICCIONES   ·          Aflicción es la acción y el resultado de afligir o afligirse . Hace referencia a un profundo sentimiento de tristeza, pena, dolor o sufrimiento . Este concepto se utiliza especialmente en el ámbito sanitario y en temas religiosos , por ejemplo en el análisis de textos bíblicos. ·          Las vicisitudes de la vida son de dos clases, o si se quiere, tienen dos orígenes muy diferentes que conviene distinguir: las unas tienen la causa en la vida presente, y las otras fuera de esta vida ·          el hombre es siempre castigado por donde ha pecado ·          si somos castigados, es que hemos hecho mal si no lo hemos hecho en esta vida, lo habremos hecho en otra ·          el hombre sufre lo que ha hecho sufrir a los otros · ...

Causas anteriores de las aflicciones 2

Causas anteriores de las aflicciones 2   8. Las tribulaciones de la vida pueden ser impuestas a espíritus endurecidos o demasiado ignorantes para hacer una elección con conocimiento de causa; pero son elegidas libremente y aceptadas por los espíritus arrepentidos que quieren reparar el mal que han hecho y acostumbrarse a obrar mejor. Lo mismo sucede con el que, habiendo cumplido mal su tarea, pide que se le deje empezar de nuevo para no perder el beneficio de su trabajo. Estas tribulaciones son, pues, a la vez, expiaciones por el pasado que castigan y prueban para el porvenir que preparan. Demos gracias a Dios porque en su bondad concede al hombre la facultad de la reparación y no le condena irrevocablemente por una primera falta. 9. Tampoco debe creerse que todo sufrimiento en la tierra sea necesariamente indicio de una falta determinada; a menudo son simples pruebas elegidas por el espíritu para acabar su purificación y activar su adelant...

Causas anteriores de las aflicciones

Causas anteriores de las aflicciones   6. Pero si bien hay males cuya primera causa es el hombre en esta vida, hay otros a los que es extraño enteramente, al menos en apariencia, y que parecen herirle como por una fatalidad. Tal es, por ejemplo, la pérdida de los seres queridos y de los que son el sostén de la familia; tales son también los accidentes que ninguna previsión puede evitar, los reveses de la fortuna que burlan todas las medidas de la prudencia, las plagas naturales, las dolencias de nacimiento, particularmente aquellas que quitan al desgraciado los medios de ganarse la vida con su trabajo, las deformidades, el idiotismo, la imbecilidad, etc. Los que nacen en semejantes condiciones, seguramente no han hecho nada en esta vida para merecer una suerte tan triste, sin compensación y que no podían evitar; que están en a imposibilidad de cambiarla por sí mismos y que les deja a merced de la conmiseración pública. ¿Po...

Causas actuales de las aflicciones

Causas actuales de las aflicciones   4. Las vicisitudes de la vida son de dos clases, o si se quiere, tienen dos origenes muy diferentes que conviene distinguir: las unas tienen la causa en la vida presente, y las otras fuera de esta vida. Remontándonos al origen de los males terrestres, se reconocerá que muchos son consecuencia natural del carácter y de la conducta de aquellos que los sufren. ¡Cuántos hombres caen por su propia falta! - Cuántos son victimas de su imprevisión, de su orgullo y de su ambición! - ¡Cuántas personas arruinadas por falta de orden, de perseverancia, por no tener conducta o por no haber sabido limitar sus deseos! - ¡Cuántas uniones desgraciadas, porque sólo son cálculo del interés o de la vanidad, y en las que para nada entra el corazón! - ¡Cuántas disenciones y querellas funestas se hubieran podido evitar con más moderación y menos susceptibilidad! - ¡Cuántas enfermedades y dolencias son consecuencia de la intemp...

Justicia de las aflicciones

Justicia de las aflicciones   1. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. - Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos. - Bienaventurados los que padecen persecuciones por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. (San Mateo, cap. V, v. 5, 6 y 10).   2. Y El, alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. - Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque hartos seréis. - Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis (San Lucas, cap. VI, v. 20 y 21). Mas ¡ay de vosotros los ricos, porque tenéis vuestro consuelo! - ¡Ay de vosotros los que éstáis hartos, porque tendréis hambre! - ¡Ay de vosotros los que ahora reís, porque gemiréis y lloraréis! (San Lucas, cap. VI, v. 24 y 25).   3. La compensación que Jesús promete a los afligidos de la tierra, no puede tener lugar sino en la...

CUANDO SE PREVÉ UNA MUERTE PRÓXIMA

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  CUANDO SE PREVÉ UNA MUERTE PRÓXIMA   40. PREFACIO. La fe en el futuro, la elevación de pensamiento, durante la vida, hacia los destinos futuros, ayudan al pronto desprendimiento del espíritu debilitando los lazos que le retienen al cuerpo; y muchas veces no se ha concluido aún la vida del cuerpo, cuando el alma impaciente ha remontado el vuelo hacia la inmensidad. Lo contrario sucede en el hombre que concentra todos sus pensamientos en las cosas materiales, pues los lazos son tenaces, la separación es penosa y dolorosa y el despertar de ultratumba está lleno de turbación y de ansiedad.   41. ORACIÓN. ¡Oh Dios! Creo en vos y en vuestra bondad infinita; por esto no puedo creer que dierais la inteligencia al hombre para conoceros y la aspiración al porvenir para sumergirle después en la nada. Creo que mi cuerpo es sólo la envoltura perecedera de mi alma y que cuando haya cesado de vi...