LOS DOS TESTAMENTOS Y LA DEROGACIÓN DE LA LEY
LOS DOS TESTAMENTOS Y LA DEROGACIÓN DE LA LEY “No penséis que he venido a derogar la ley y los profetas; no he venido a derogarla, sino a darle cumplimiento. Porque os aseguro que, mientras no pasen el cielo y la tierra, ni un punto ni una coma desaparecerán de la ley hasta que todo se cumpla.” (Mateo, V, 17-18). Así como no existen dos “leyes” en vigor, una en oposición a la otra, tampoco existen dos “Testamentos” en validez, ambos contradiciéndose, defraudándose y aniquilándose. Existe la Ley, existen los profetas; existieron los Profetas y existieron la Ley y los Profetas. Jesús no vino a derogar la Ley y los Profetas, sino a cumplirla; recordar el cumplimiento de la Ley, trabajar por el cumplimiento de la Ley, enseñar el cumplimiento de la Ley, imponer el cumplimiento de la Ley. Jesús es la Luz del Mundo: esa luz ilumina la Ley, la distingue de lo que no es Ley, orientando a todas las almas de un modo racional, inteligible, para cumplir la Ley, obedecer ...