Las esponjas felices
Las esponjas felices Érase una vez un océano donde vivían unas esponjas muy felices y es que no era un océano cualquiera, era el Océano del Amor. Ésa era la razón de su felicidad, que siempre estaban llenas de amor. Un día, a una de las esponjas se le ocurrió acercarse a la orilla del océano y llegar hasta la playa. ¿Y qué vio? A una niña sentada en la arena. No parecía muy feliz. La esponja se sorprendió al ver su cara y la saludó: —¡Hola, niña! ¿Te ocurre algo? Pues parece que estás muy triste, y yo siempre creí que los niños y niñas sonreían constantemente. La niña respondió casi sin ganas: —Sí, es que todo en el mundo es triste, sólo hay sufrimiento, por eso estoy asombrada de ver a una esponja tan feliz, pues es difícil ver a alguien con una cara tan alegre. ¿Por qué eres tan feliz? La esponja contestó: —Pues es muy fácil, ya que vivo en el Océano del Amor y constantemente, las esponjas como yo, absorbemos amor y luego no...