LAS CONVERSIONES EN LA HORA DE LA MUERTE “Jesús contestó: ¿No tiene doce horas el día? Si uno anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero si uno anda de noche, tropieza, porque le falta la luz.” (Juan, XI, 9-10). Uno de los hechos significativos que se han observado en las religiones de los hombres, y muy especialmente en la Iglesia Romana, es el de la conversión del hereje cuando se le aproxima la muerte. Esos hechos son incluso comunes, sea porque el rebelde a la creencia, al aproximarse la hora fatal se agarra a todas las tablas que él cree que son de salvación y se declara convertido; sea porque, incluso contra la voluntad del delincuente, y cuando se trata de un personaje de renombre, la Iglesia lo convierte. El hecho es que escritores materialistas, librepensadores, que pasaron la vida entera negando los “santísimos sacramentos” de la Iglesia, y hasta vivieron en actitud hostil a los reverendísimos prelados, en la ante-visión de la muerte se aproxi...