“Exhorta así mismo a los jóvenes a que sean prudentes ” Anteriormente, delineamos el clima de inseguridades en que vivimos, reafirmando así, a la Tierra, en su humilde condición de orbe expiatorio y regenerativo. De mundo atrasado, en donde las almas equivocadas rescatan viejos compromisos, aumentados, generalmente, por pesados punitorios. El desajuste universal; el clima saturado de vibraciones inferiores, la tendencia al negativismo, todo esto se entremezcla allí, ineludible y establecido, convocando a los hombres de buena voluntad para las alegrías de la tarea noble, del servicio edificante. Hagamos pues, de Jesús, el depositario infalible de nuestras esperanzas, el Guía Real de la Humanidad, el Orientador por Excelencia. Pablo de Tarso , escribiendo a Tito, lo orienta en el sentido de la preparación de los jóvenes para las tareas del Evangelio, estimulándolos a una conducta sensata “en todas las cosas.” Para las criaturas experimentadas en las infatigable...