EL CIEGO DE SILOÉ De hecho, de acuerdo con las enseñanzas de Cristo, iluminadas por el Espiritismo, los hijos no pueden pagar por los pecados de los padres, pero los pecados de los padres pueden llegar al auge de cegar a los hijos. He aquí la interpretación de la creencia de los apóstoles, que Jesús no quiso destruir: Si los padres roban, los hijos no son responsables del robo; si ellos matan, los hijos no son responsables de la muerte; si ellos mienten, calumnian, difaman, los hijos no tienen que responder por la mentira, por la calumnia, por la difamación; pero si los padres educan a los hijos en esas pasiones, en esos vicios, esos defectos de los padres se reflejan en los hijos y los hijos pagan las consecuencias funestas de esa mala educación; de la misma forma, los padres tienen que presentar severas cuentas a Dios por las faltas que sus hijos practicaran, ya que ellas son causadas por la educación que recibieron en el hogar. De modo que, sea hablando moralmente, sea hablan...