Canto a la Cooperativa del Café
✧ Canto a la Cooperativa del Café ✧
En la montaña donde el alba se enciende,
y un halo dorado sobre el cafetal desciende,
nace un pacto antiguo, firme como roca,
una antorcha verde que la tierra invoca.
El caficultor avanza con paso sereno,
lleva un cántaro de luz en su terreno.
La lluvia escribe en su piel la jornada,
y el viento guarda su historia sembrada.
“No siembres solo,” dice la cordillera,
mientras abre un círculo de manos en la pradera.
Y así, del esfuerzo que el sol ha curtido,
surge la cooperativa: árbol compartido.
Es puente de barro, cosecha y camino,
donde cada socio sostiene su destino.
Es mesa de cedro, palabra sincera,
es pacto vivo que al futuro espera.
La Cooperativa del Café se levanta,
como estandarte de bruma que a todos encanta.
Protege el grano, defiende la montaña,
y en cada cosecha su misión no engaña.
Allí el caficultor encuentra esperanza,
llave de crédito, trabajo y confianza.
Allí el grano humilde se vuelve tesoro,
y el pueblo entero reconoce su oro.
En este mes sagrado de cooperación,
celebramos juntos la misma visión:
que el café florece con fuerza verdadera
cuando se siembra en unión cafetalera.
Y la tierra, testigo de lucha y de fe,
bendice el camino del que sabe por qué:
la cooperativa es luz que nunca muere,
porque en cada grano un pueblo se sostiene.
Iris De La Rosa Vélez, octubre 2026/
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