Seguirán Los sonidos de los pies recorrieron El gran sendero cenagoso. Pasos a pasos entre vegetación acuática Pensaron que podía volar como pájaros, Pero ni siquiera podían caminar. Los sonidos de los pies tropezaba n; E ntre el agua, la lluvia y el fango. Se le desparramó la s idea s del hogar, A encontrarse en una bifurcación. C errando así la sangre entres sus manos. Los sonidos de los pies se detuvieron. E l pánico , el terror , el mismo miedo; E stallaron mágicamente de sus vidas, A l escuchar la dulce voz moral: “ Soy tu Dios, que te sostiene.’’ Iris De La Rosa Vélez 21 mayo del 2021